No bajes la guardia ante el VIH


(Azul+) Una de las situaciones más frecuentes entre las personas que viven con VIH y que ya han iniciado la terapia antirretroviral (TAR), es la tentación de abandonar el tratamiento. Esto generalmente ocurre al pasar, en promedio, dos años, motivados por una situación de salud mucho mejor y también por el cansancio que significa tomarse unos medicamentos todos los días.
Algunos lo consideran un “descanso” y otros lo justifican con el hastío, sin embargo abandonar la TAR puede traer consecuencias en el organismo a corto plazo y que a mediano plazo pueden empezar a hacerse visibles. Al dejar de tomar el tratamiento los niveles de medicamento en la sangre disminuyen hasta el punto que puede aumentarse la replicación del virus, y no sólo eso, sino que el VIH puede hacerse resistente a uno más de los medicamentos que estás tomando y si vuelves a iniciar la terapia luego de un “descanso” es muy probable que no tengan la misma efectividad o sencillamente no funcionen.
Ciertamente está la opción de cambiar a un nuevo esquema de tratamiento, no obstante no se puede garantizar que sea tan o más efectivo que el anterior, y sumado a esto, debes considerar que cada vez que inicias una nueva TAR se están reduciendo tus posibilidades futuras de tratamiento. Acá vemos cómo hay personas que renuncian a un tratamiento por que les causa mareos o porque es contraindicado con el alcohol y sus opciones terapéuticas quedan reducidas; en oportunidades quedan terminadas.
Sabemos que son muchas las adversidades que se deben superar cuando hablamos de vivir con VIH, sin embargo una actitud positiva ante la vida, tomar tu terapia del modo indicado por tu médico tratante, sin ver el tratamiento como una esclavitud o una desdicha, sino como algo rutinario; como cepillarte los dientes o ducharte puede permitirte tener mayor adherencia a los medicamentos.
No abandones tu tratamiento; si observas que los efectos adversos persisten mucho tiempo después de iniciar la TAR consulta a tu médico y plantéale la situación, si has considerado parar el tratamiento por presión de tu entorno, horario, temor a que te los encuentren o situaciones parecidas, busca asesoría de las organizaciones sociales con trabajo en VIH cercanas a tu zona, en ellas encontrarás personas capacitadas y que te sabrán orientar garantizando además la confidencialidad.

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